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martes, 29 de diciembre de 2015

Juana la Loca: Descendencia y Legado


De su matrimonio con Felipe resultaron seis hijos

- Leonor (1498–1558), reina consorte de Portugal, tercera esposa de Manuel I de Portugal y luego de Francisco I de Francia

- Carlos (1500–1558), rey de España (1516-1556), con el nombre de Carlos I, y Emperador del Sacro Imperio (1519-1558) con el nombre de Carlos V

- Isabel (1501–1526), reina de Dinamarca y la Unión de Kalmar, esposa de Cristián II

- Fernando (1503–1564), Emperador del Sacro Imperio, con el nombre de Fernando I, al suceder a su hermano Carlos. Así se crearon las líneas austriaca y española de los Habsburgo

- María (1505–1558), reina consorte de Hungría y Bohemia, esposa de Luis II y luego Gobernadora de los Países Bajos;

- Catalina (1507–1578), fue reina consorte de Portugal, casada con Juan III

El recuerdo de su historia se fue desvaneciendo, aunque llamó la atención de los románticos por su pasión imparable, sus celos desmedidos y su triste desamor. Así se convirtió en parte de la cultura popular y su figura sigue presente hasta nuestros días, en el arte, la música, el teatro, el cine y cualquier medio relevante.

Es el nombre de una banda mexicana, es una canción de Sabina, es el argumento de muchas obras de teatro, el tema de incontables pinturas y muchas cosas más







"Doña Juana" y "Juana recluida en Tordesillas" por Francisco Pradilla y Ortiz

La Reina Loca

Tras la muerte de la reina Isabel, Juana I y Felipe I fueron proclamados reyes de Castilla, pero se dio un acuerdo de gobierno conjunto con el rey Fernando por la condición de Juana. Con apoyo de algunas familias de poder, Felipe hizo que su suegro se retirara del gobierno a Aragón con la Concordia de Villafáfila, para evitar un enfrentamiento. Sin embargo, Felipe muere meses después y Fernando lo reemplaza en nombre de su primer hijo varón, Carlos I (hasta su mayoría de edad).

En febrero de 1509 Fernando ordenó encerrar a Juana en Tordesillas para evitar que se formase un partido nobiliario en torno de ella, y así la mantuvo su hijo Carlos I en su ascenso a la corona. También estuvo motivado para impedir las apetencias del rey de Inglaterra y el emperador sobre el gobierno de Castilla.

Fue desde 1504 reina de Castilla, y desde 1516 del resto de España, hasta el fin de sus días (su nombre aparecía en todos los documentos) aunque nunca reinó realmente. Su título completo era Reina de Castilla, de León, de Granada, de Toledo, de Galicia, de Sevilla, de Córdoba, de Murcia, de Jaén, de los Algarves, de Algeciras, de Gibraltar, de las Islas Canarias, de las Indias (desde 1505), de las Islas y Tierra Firme del Mar Océano (desde 1505) y Señora de Vizcaya y de Molina.

En el siguiente video se explica su papel en la corte española


Juana I de Castilla: La Loca

Nace en Toledo en 1479, tercera de los hijos de los reyes católicos y tercera en linea al trono. Por un acuerdo puramente político, se casa con el archiduque de Austria, Felipe, el hermoso. Dada la muerte de sus hermanos mayores y su único descendiente, Juana queda como heredera directa al trono de sus padres, reyes de Castilla y Aragón, en 1500.

Poco tiempo después comenzó a manifestar síntomas de una enfermedad mental, causada posiblemente por la tristeza por las muertes de varios parientes cercanos, una grave depresión posparto y un enorme dolor que le generaban las infidelidades de su marido, por quien sentía celos obsesivos (pese a lo que se tenían un gran afecto que dio lugar a seis hijos). De ahí surgieron numerosos episodios que dieron a pensar que sufría de la cabeza. Incluso se decía que este mal tenía antecedentes en su familia, como en el caso de su abuela, Isabel de Portugal.

Siendo poco probable que tuviera lugar en el trono, no se le educó para ello. Juana recibió la educación de un miembro secundario de la familia real, no la que recibe un futuro gobernante: era diestra en las artes, las lenguas y las humanidades, pero no sabía manejar un pueblo. Sin embargo, en su último testamento, la reina Isabel, su madre, la declara heredera al gobierno en el momento de su muerte, aunque cabe acotar que agrega que, en el caso de que Juana "no quiera o no pueda" cumplir, su padre quedaría a cargo.


En este documental se cuenta la historia de su vida y su matrimonio




y en esta escena se explica cómo se toma la desición de su matrimonio con Felipe y el de su hermano con Margarita de Austria



martes, 22 de diciembre de 2015

Carlos V y La Reforma

Carlos V, intentó la reconciliación entre los luteranos y los católicos, suscitando varias asambleas:


Dieta de Worms (1521). Provisto de un salvoconducto, que le había otorgado Carlos V, se presentó Lutero ante la Dieta. No se retractó de sus errores, por lo que aquella publicó un edicto que le expulsaba del Imperio y ordenaba fuesen quemados sus escritos. En su huída fue interceptado por Federico de Sajonia y conducido al Castillo Wartburgo, con idea de protegerle. Allí permaneció dos años con el nombre del caballero Jorge, desde donde lanzó varios libelos contra el Papa y comenzó la traducción de la Biblia.

Dieta de Spira (1529). En esta dieta se decidió que sería tolerado el luteranismo, en los lugares en que ya se había establecido, hasta la reunión de un concilio general. Se prohibía al mismo tiempo, su propagación por otros lugares. Los luteranos protestaron contra esta decisión, por lo que desde entonces recibieron el nombre de protestantes.


Dieta de Augsburgo (1530). Los luteranos fueron invitados por Carlos V, para que definiesen la doctrina luterana, con el fin de poder llegar a una conciliación.
Lutero no acudió, pero envió en su nombre a su discípulo Melanchton, que presentó la llamada Confesión de Augsburgo. Consta de 28 artículos y se divide en dos partes: en la primera se expone la doctrina luterana y la segunda trata de los abusos abolidos.
Los teólogos católicos, presentaron una refutación, a lo que Melachton replicó con una Apología de la Confesión de Augsburgo. A pesar de los deseos de éste último , no fue posible llegar a un entendimiento por la intransigencia de Lutero. El Emperador, decidió por la dieta, que si los protestantes no se retractaban, entraría en vigencia el Edicto de Worms.

Paz de Nuremberg (1532). Para hacer fracasar esta determinación, los protestantes formaron la Liga de Smalkalda (1531). Se aliaron con Francia y con Dinamarca, amenazando al Emperador con una invasión de 300.000 hombres turcos al mando de Solimán, por lo que se vio obligado a firmar la Paz de Nuremberg (1532), que concedía a los luteranos el libre ejercicio de su culto.

Carlos V y La Reforma

La cuestión mas trascendental para Carlos V en Europa, fue Lutero y su Reforma, en verdad sería la que llenaría todo el reinado de Carlos, desde el día siguiente de su coronación imperial hasta las últimas jornadas después de la abdicación en Bruselas, hasta con mas fuerza que la rivalidad con Francia. Le perseguirá incluso hasta su retiro en Yuste.

En la amenaza de Lutero entraban varios factores: el incipiente nacionalismo alemán, que pronto vería en Lutero la personificación del pueblo teutón enfrentado con Roma; la auténtica necesidad de una vida religiosa más sincera, en contraste con la corrupción de la curia romana; el malestar económico aumentado por las grandes sumas de dinero que salían de Alemania por los conductos eclesiásticos para la capital de la Cristiandad.

Para Lutero, esta no fue la causa principal que le llevó a su personal rebelión, sino una crisis íntima, abierta en su conciencia, pero al estallar, se enlazó con todo aquel malestar incubado en Alemania, y pronto buena parte de esta haría suya la causa luterana.

Por lo tanto, para Carlos V como defensor de la cristiandad, Lutero se presentaba como el mayor enemigo de aquella unidad tan ansiada.
Algo que había que solucionar pronto, por la vía de diálogo o por la fuerza, viéndose presionado por el Papa León X, que alarmado por las noticias que llegaban de Roma con el avance de la herejía luterana en Alemania, no dejaba de acuciar a Carlos para que declarara a Lutero sin más, proscrito del Imperio como hereje contumaz. Sin embargo Carlos V se resistía prefiriendo tantear otro procedimiento. Reunió la Dieta Imperial en Worms en marzo de 1521, convocando a Lutero a través de un salvoconducto imperial. Quería oír personalmente a uno de los que sería uno de sus mayores antagonistas y probablemente uno de los personajes más destacados del siglo XVI, antes de condenarlo.
 
-Eslany Indriago.

Entre Lutero y Erasmo


La tendencia hacia una piedad menos popular y, por tal, menos gestual no se debe sólo a Erasmo y al erasmismo. En España, por motivos trasversales, se estaba llegando a un tipo de espiritualidad parecida a la erasmista, donde la teología por falta de filosofía, dejaba su puesto al derecho, confiando la interioridad al espíritu religioso. En este sentido Alcalá representó por una parte la base de los debates de escuelas, pero conservando la teología y la ortodoxia en el centro de la vida espiritual. Por eso Cisneros precede a Trento y por el mismo motivo a veces lo moderno es tradicional y viceversa. Los ecos de Savonarola, y, a través de él, de Pico de la Mirandola, llegaron a España. Por su parte la Inquisición no pudo controlar una ebullición espiritual de raigambre y evolución también hispana. "España tuvo sus llamadas de milenarismo y 1512 fue uno de los años de prueba. Tuvo sus profetas: el misterioso fray Melchor, Juan de Cazalla, sor María de Santo Domingo, beata de la Orden Tercera Dominicana. Marcel Bataillon ve en estas manifestaciones un tanto confusas de los últimos años del reinado de Fernando V, a los que se mezclan los medios judíocristianos, el punto de partida de la corriente iluminista, es decir, ese misticismo heterodoxo que constituye una de las características de la vida religiosa española bajo el reinado de Carlos V. Tales eran las estructuras de recepción de la vida espiritual española cuando, junto con el príncipe extranjero, se produjo en 1517 la llegada de un conjunto jamás igualado de corrientes y de influencias exteriores.

Entre ellas, la principal, por lo menos por calidad, resultó ser la de Erasmo, sin que tal pensamiento superase en precisión al de los ambientes selectos de la España de Cisneros y de Carlos V. Por ejemplo la Biblia Políglota de Alcalá resulta un trabajo filológica y teológicamente de una categoría insuperable en España y en Europa. La superioridad de Erasmo no se refiere, pues, ni a la mayor erudición ni a la superior precisión teológica. Su fama se debe a la novedad y a la influencia ejercida en una España preparada para recibirle. Por paradójico que pueda parecer en ciertas corrientes historiográficas la primera invitación de Erasmo en la península la recibió de Cisneros poco antes de la muerte del cardenal, para que fuese a enseñar a Alcalá. El humanista no retuvo atrayente lo que se hacía en la Complutense. Por otra parte el primado de Toledo no era el único personaje importante en la península atraído por el Novum instrumentum.
Erasmo podía contar con el apoyo incondicional del emperador y los personajes más influyentes de la corte y la jerarquía eclesiástica: el canciller Gattinara, el arzobispo de Compostela, don Alonso de Fonseca, el obispo de Palencia, don Pedro Ruiz de la Mota, el inquisidor general, don Alonso de Manrique, etc.
Sus obras se tradujeron a la lengua vulgar, gozando de mayor éxito el Enchiridion , traducido con el subtítulo del Manual del caballero cristiano (1526). Quizás el período de mayor apogeo fueron los años siguientes, hasta 1532-34, con El triunfo de la locura . Su teología cristológica, fruto de la reforma cristiana, influyó en toda la literatura religiosa del Renacimiento español: Juan de Ávila, fray Luis de León, fray Luis de Granada, Luis Vives y, ¿por qué no?, San Juan de la Cruz. 

Extraído de Cultura e ideología en los orígenes de Carlos V, por Luis de Llera de la Universidad de Génova.

Link: http://goo.gl/mlY9dH

Waleska Barroeta

Los retratos de Carlos V por Tiziano

Retrato de Carlos V sentado, 1548 

Tiziano recibe a finales del verano de 1547 dos mensajes de diferentes destinos. Uno procede de Roma donde el pontífice Paulo III le ofrece el cargo de la "piombatura". El otro será una invitación a reunirse con Carlos V en Augsburgo. El maestro veneciano aceptó la segunda invitación y en los primeros días del año 1548 puso rumbo a la ciudad imperial. Carlos V recibió con grandes honores al maestro y le encargó un buen número de obras, entre ellas el famoso retrato ecuestre y éste que contemplamos.El emperador aparece sentado en una logia que se abre al paisaje, vistiendo de negro y dirigiendo su mirada al espectador. En ese gesto se concentra buena parte de los pensamientos de este hombre de 48 años, cansado tras 32 años de gobierno y numerosos conflictos que han hecho de su reinado una larga sucesión de batallas. El emperador se nos presenta melancólico, con cierto aire de angustia pero sin perder majestuosidad, abandonando todo signo de poder por lo que se convierte en el retrato más humano y entrañable. Una vez más, el gran maestro ha sabido interpretar a la perfección la psicología de su modelo.


Carlos V a caballo en Mühlberg, 1548
Carlos V utilizó el arte como ningún monarca lo había hecho hasta el momento, así como su imagen de propaganda política. Tiziano fue el artista que mejor se acomodó a este empleo, manteniendo siempre su independencia, puesto que nunca aceptó trasladarse a España para trabajar con el emperador. En este lienzo Tiziano le retrata momentos antes de la victoria de Mühlberg contra los príncipes protestantes de Alemania y los Países Bajos que se habían aliado contra el dominio imperial. El trasfondo era claramente político, pero la excusa fue la guerra religiosa entre católicos y protestantes. Tal vez por esto, Tiziano dota a la imagen del emperador de un aura casi sagrada, en su gesto determinado, impertérrito y ajeno a la fatiga. La batalla se había desarrollado hasta el momento sin decantarse hacia ningún bando; Carlos V detiene su caballo frente al río Elba, tras el cual los protestantes se han hecho fuertes. Anochece, pero según las crónicas de la época, por supuesto pagadas por el emperador, durante el momento en que Carlos V decidía si cruzar el río o no para acabar con el enemigo, el sol se detuvo para concederle luz, y por tanto ventaja, como ocurrió con Josué en las Sagradas Escrituras. Otra referencia es la de Julio César, con el célebre paso del Rubicón, que nunca se atrevió a cruzar y que Carlos V sí atraviesa, y por tanto vence. Es, como puede verse, una complejísima elaboración iconográfica, que trasciende dos, tres o incluso más lecturas. El colorido tizianesco se aprecia por lo demás en toda su plenitud: los rojos y ocres de la tela son inimitables. Además, inaugura un género que hasta el momento se había tratado muy tímidamente y que alcanza su esplendor en el Barroco: el retrato real a caballo. Como dato curioso, que habla en favor del rigor histórico del artista, la armadura que viste el monarca es una valiosísima pieza labrada en oro y plata que se conserva en la Real Armería de Madrid. Conservado en los diferentes palacios reales que el emperador se hizo construir en España, el cuadro sufrió el incendio del Alcázar de Madrid en 1734, aunque por fortuna pudo restaurarse. Pasó, con el resto de la colección real española, al Museo del Prado en el siglo XIX.


Retrato de Carlos V con perro, 1532

Los retratos de cuerpo entero no son habituales en el Renacimiento italiano, siendo más frecuente un retrato de medio cuerpo. Para realizar esta obra, Tiziano tuvo que seguir un modelo muy empleado en la pintura alemana renacentista, debido al deseo del emperador de que copiara un retrato que le había realizado en 1532 el pintor alemán Siesenegger. Desconocemos cuál fue la causa por la que Carlos V obligó al maestro a copiar este retrato; pudo ser para probarle ya que cuando se conocieron en Bolonia, el emperador le hizo un desagravio similar. Tiziano salió de la prueba exitoso e incluso fue nombrado Caballero de la Espuela de Oro y Conde Palatino, iniciándose entonces unas fructíferas relaciones con la Corte española que se mantendrán hasta la muerte del pintor. Se le llegó a ofrecer una residencia en Madrid, que fue rechazada al desear el maestro mantener su independencia. Tiziano se mantuvo fiel al original aunque introdujo su toque personal: simplificó el suelo y la cortina y renunció al minucioso detallismo del cuadro alemán, consiguiendo un toque más majestuoso que inaugura el retrato de Estado en España, en el que destaca la personalidad del modelo sobre cualquier símbolo externo de poder. Carlos V se hace acompañar de un perro que simboliza la fidelidad. La riqueza de las telas y el carácter del monarca hacen que este retrato sea único en su género.

Waleska Barroeta

Carlos V y Tiziano

Extracto de Bibliografia del Emperador Carlos V de Vicente de Cardenas y Vincent (Pag. 21-22)

El arte tuvo un sensible desarrollo durante el reinado de Carlos V, quien en la medida que le fue posible lo prestigió de una manera fehaciente. A la pintura dedicó particularmente su atención y de rentre todos los talentos de aquella época distinguió de manera particular, sin duda alguna, a Tiziano, al cual conoció durante su estancia en Bolonia con motivo de la Coronación Imperial y a quien hubiera deseado tener continuamente a su lado. Sin embargo Tiziano ha sido por excelencia el pintor de César, y los mejores cuadros de éste, copiados por otros insignes maestros, se deben a los ínceles del artista veneciano. En esos cuadros, artistas posteriores de fama similar a quien realizó los originales, se han inspirado para reflejar la fisonomía de Carlos V y algunos los han copiado en su totalidad.
Link de la fuente del libro: https://goo.gl/wercUg

Waleska Barroeta